Ya saben ustedes que en casa queremos mucho a los perros. Tenemos a Samuel, un perrito mezcla de poodle con maltés, desde hace ya casi quince años, pero el pobrecito está viejito y con una enfermedad seria que está deteriorando su salud lentamente. El médico cree que ponerlo a dormir será la mejor solución una vez que su calidad de vida decaiga, pero mientras ésto no suceda, le brindamos todos los cuidados y atenciones que necesita y merece. Luego está mi princesa, Nina Simona, una boxer americana blanca preciosa, super inteligente aunque un poquito mimada pero cariñosa y juguetona. Y hace un par de semanas, mi padre ha traído un cachorro de boxer americano también, de un mes y algunos días de edad. Lo hemos bautizado Lucas Bonaparte (el segundo nombre viene por mí, que quería llamarlo Napoleón) He aquí algunas fotos del nuevo pequeño travieso que alegra nuestros ratos con sus descubrimientos y habilidades:
3 Oh la lás por aquí:
oh que lindoooooooooooooooo
Es muy bonito, pero me da mucha pena Samuel, aunque supongo que le cuidarás como se merece!
Dan unas ganas de estrujarlo!!! Qué penita lo de Samuel, pero al menos vivió su vida y os alegró la vuestra mientras tanto :)
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